Este año, al igual que el pasado, y dentro de la Operación kilo-litro, el día de nuestra procesión, podrás llevar, a parte de tu túnica, tus recuerdos y tu fe, un kilo-litro de comida para atender a las necesidades de los que más sufren. «Tuve hambre y me distes de comer». «Tuve sed y me distes de beber». Comparte.

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